PAX no nació como una empresa de asistencia al viajero. Nació para cuidar — como declara su propio manifiesto — a quienes viajan, a quienes entrenan, a quienes todavía no conocen. El Patagonia Marketing Summit tampoco nació como un evento más. Nació porque Eugenia Mindurry, después de una experiencia personal que la enfrentó con la falta de herramientas concretas para el empresariado del sur, decidió construir el ecosistema profesional que le hubiera cambiado la historia a ella cuando estaba empezando. Dos proyectos que llegan a la primera edición del PMS con una tesis compartida: las empresas pueden ser una fuerza para el bien, y el cuidado del otro no es un servicio — es una forma de trabajar.
El Patagonia Marketing Summit es el primer y único encuentro profesional de marketing, innovación, tecnología y negocios digitales que se hace en la Patagonia argentina. Dos días en el Sheraton Bariloche con más de veinte speakers de nivel nacional e internacional y una convocatoria calificada de +600 profesionales que llegan desde toda la región y desde varias provincias del país.
La iniciativa fue impulsada por Eugenia Mindurry, especialista en marketing y desarrollo de negocios con más de veinte años de trayectoria entre Argentina y España. La razón por la que nació el PMS es simple y a la vez política: durante décadas, las conversaciones profesionales más importantes del país sucedieron en Buenos Aires, en Madrid o en Miami. La Patagonia era escenario turístico, no interlocutor. Se hablaba de la Patagonia — no desde la Patagonia.
El summit se propone corregir esa asimetría con una decisión editorial explícita: los referentes viajan al sur para hablar acá. No al revés. Y desde acá se proyecta la conversación hacia el resto del país y, con la mirada puesta a cinco años, hacia el resto del cono sur.
El PMS no es un evento importado ni una franquicia. Es una construcción local, respaldada por el municipio, la legislatura provincial, las cámaras empresariales y las asociaciones profesionales de la región. Su primera edición es la fundacional — y los que están en esa foto quedan escritos en la historia del proyecto.
Alexia construyó PAX Assistance sobre esa idea. Lo dice en su manifiesto con claridad poco habitual en el rubro: PAX no nació para ser una empresa de asistencia al viajero — nació para cuidar. La empresa vino después. El propósito estaba antes. Y esa decisión de fondo — la de hacer del cuidado la forma de trabajar, no un servicio que se cotiza — se traduce hoy en las más de dos mil reseñas de personas que llegaron a PAX en momentos delicados de su viaje y se encontraron con algo que no esperaban del rubro: alguien del otro lado escuchando primero, resolviendo después.
El Patagonia Marketing Summit nació por un camino distinto pero con la misma raíz. Eugenia Mindurry pasó buena parte de su carrera profesional entre Argentina y España tratando de acortar la distancia entre el conocimiento que circula en las capitales de negocios y la realidad del empresario patagónico que arma un plan de crecimiento con menos herramientas y más ruido. Después de una experiencia personal que la enfrentó de cerca con esa falta — la de un ecosistema profesional que sostenga al que emprende desde el sur — Eugenia decidió que en vez de seguir explicando el problema, iba a construir la solución. El PMS es esa construcción: un espacio profesional pensado para que el empresario, el emprendedor y el equipo comercial patagónico tengan acceso al mismo nivel de conversación que tienen sus pares en Buenos Aires, en Madrid o en Miami.
El paralelismo entre las dos fundadoras no es una construcción retórica — está en las decisiones concretas de cada proyecto. PAX se niega a competir por precio cuando eso implica bajar el estándar de atención. El PMS se niega a llenar un auditorio con contenido genérico cuando eso implicaría diluir el valor real para el asistente. PAX construye comunidad — el "SOY PAX" del manifiesto — porque entiende que el cuidado es un vínculo, no una transacción. El PMS construye comunidad regional porque entiende que la profesionalización del empresariado patagónico no es un evento aislado, es un proceso colectivo que se sostiene con vínculos, no con conferencias sueltas.
PAX significa paz. No es un nombre — es una forma de elegir cómo vivir. Alexia lo escribió así en el manifiesto que publicó en agosto de 2026, cuando decidió hacer pública la filosofía que la empresa ya venía practicando en sus operaciones diarias. Empezaron cuidando a quienes viajan con PAX Assistance. El mismo propósito los llevó al deporte con PAX Atleta. Y el propio manifiesto declara que es apenas el comienzo — porque PAX no nació para ser una empresa de asistencia al viajero. Nació para convertirse en un universo de cuidado.
El PMS también empezó por una decisión personal. Eugenia venía trabajando hace más de veinte años en marketing y desarrollo de negocio entre Argentina y España, cuando una experiencia personal la enfrentó de cerca con la falta de un ecosistema profesional que sostuviera al empresariado patagónico. En vez de seguir explicando el problema, Eugenia decidió construir la solución. El PMS es ese ecosistema en formato de encuentro: dos días con más de veinte referentes que viajan al sur para dar al empresario, al emprendedor y al equipo comercial patagónico las herramientas concretas para seguir compitiendo en un mercado que cambió las reglas.
Los principios que siguen no son un manifiesto conjunto. Son las convicciones que ya están escritas — con palabras propias — en el ADN de cada proyecto, y que se encuentran naturalmente cuando se los pone al lado. Cada uno explica por qué esta alianza tiene una coherencia que va más allá de la presencia de marca.
Para PAX, cuidar no es un servicio — es la forma de ser de la empresa. Para el PMS, la profesionalización del empresario no es contenido — es un vínculo sostenido con la comunidad regional. Los dos proyectos ponen a la persona antes que al producto.
El manifiesto PAX lo declara explícitamente. El PMS lo demuestra al convocar a las cámaras empresariales y a las asociaciones patagónicas alrededor de una tesis común. Los dos rechazan la idea de que la ambición y la ética se contradigan.
PAX construye el "SOY PAX" como identidad compartida entre clientes, equipo, aliados y embajadores. El PMS construye una comunidad regional que empieza el 13 de noviembre y sigue después del evento. Los dos entienden que el vínculo es el activo real.
"No queremos crecer a cualquier precio" — dice el manifiesto PAX. El PMS aplica el mismo criterio a la curaduría de speakers y sponsors: se elige a los que aportan sentido al proyecto colectivo. Los dos priorizan la calidad del vínculo sobre la escala inmediata.
Es la línea más citada del manifiesto PAX y también es la vara con la que se armó el equipo del PMS. Coordinación honesta con proveedores locales, transparencia con sponsors, foco en el asistente. Los dos proyectos se construyen desde la operación, no desde la comunicación.
El manifiesto PAX se extiende al que viaja mañana, al que nunca contrató antes. El PMS convoca al empresario patagónico que todavía no llegó a un evento profesional en su vida. Los dos trabajan para gente que no está en la sala todavía — pero que va a llegar.
Más de veinte speakers confirmados. Marketing, IA, branding, e-commerce, turismo, ventas high ticket, comunicación y emprendimiento. Referentes que no vienen a repetir lo que leyeron — vienen a contar lo que vivieron, en un escenario que hasta ahora no existía en el sur.















Los presentamos de menor a mayor inversión. Cada categoría tiene su lugar en el evento, y la elección depende del rol que PAX Assistance decida ocupar en la primera edición del PMS. La categoría Main Sponsor es la que mejor articula la coherencia narrativa entre el manifiesto PAX y la tesis fundacional del summit, y la que permite desplegar la activación ad hoc descripta en la sección siguiente.
Asociar la marca PAX directamente a una ponencia específica del programa del summit, con la posibilidad de curar la charla dentro de los ejes afines al ADN de PAX — construcción de empresa con propósito, cuidado del cliente, cultura interna, comunidad de marca.
Amplifica el alcance de marca con presencia sostenida en pantallas LED durante los dos días del evento, branding en el Networking Hub y patrocinio de una charla del programa. Categoría que le permite a PAX ocupar el espacio de reunión del summit con firma sostenida a lo largo de los dos días.
Posicionamiento total en el summit: naming del escenario principal, panel de marca en la agenda oficial y presencia integral en toda la comunicación previa, durante y posterior al evento. Es la categoría que permite desplegar la activación ad hoc descripta en la sección siguiente, y posicionar a PAX Assistance como el aliado fundacional que acompaña — desde el manifiesto de cuidado — el nacimiento del primer evento profesional del sur del país.
La coherencia entre PAX y el PMS no es solamente narrativa — es también operativa.
Naming institucional que atraviesa toda la comunicación del summit. Cada asistente que compra su entrada al PMS es un viajero que llega a Bariloche desde otra ciudad — y PAX aparece como la marca que cuida ese viaje. Presencia en la web oficial del evento, en la comunicación previa por email y redes, en la cartelería del Sheraton, en el welcome kit del asistente y en el material posterior al evento. La asociación entre "viajar al PMS" y "viajar con PAX" queda instalada desde el primer día de la comunicación.
Descuento exclusivo en la contratación de PAX Assistance para toda persona que compró entrada al PMS 2026, activo durante seis meses posteriores al evento. La activación queda comunicada en el welcome kit, en la newsletter posterior del summit y en los canales de la comunidad PMS.
Un espacio físico dentro del summit, ubicado en el foyer del Sheraton, curado por PAX con el ADN del manifiesto.